C3 Picasso: Simpático y diferente

C3 Picasso: Simpático y diferente
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C3 Picasso: Simpático y diferenteC3 Picasso: Simpático y diferenteC3 Picasso: Simpático y diferenteC3 Picasso: Simpático y diferente

La versión diésel del monovolumen de entrada de Citroën resultó ser muy agradable para conducirlo en la ciudad.

Citroën amplía su gama de monovolúmenes con el C3 Picasso, un modelo que se sitúa por debajo del Xsara y C4 Picasso y que está orientado a quienes buscan un buen espacio interior y mucha comodidad.


Su arriesgado diseño exterior no deja indiferente a nadie, aunque, en general, sus formas cuadradas terminan agradando a la mayoría, quizás porque despiertan algo de ternura y simpatía.


Si bien está definido como un monovolumen y su competencia en el Viejo Continente son principalmente autos multipropósitos, en Chile se le puede asociar incluso a un pequeño crossover, gracias a ese look todoterreno que le da su mayor altura del piso y las barras en el techo.


Sin embargo, sus máximos competidores son el Kia Soul y Toyota Urban Cruiser, modelos que se han posicionado en el segmento juvenil, por lo que la diversidad de público al que apunta el C3 Picasso no es menor.


Construido sobre la plataforma del C3, mide 4,08 metros de largo, 1,73 m de ancho y 1,62 m de alto, lo que les entrega gran espacio a los pasajeros. Su habitáculo destaca por su versatilidad. Por ejemplo, la fila de asientos trasera se puede desplazar 150 mm de manera longitudinal, para así dejar más espacio para las piernas de los pasajeros o para la carga, la que puede llegar hasta 500 litros, sin prescindir de los asientos.


El ingreso al vehículo es excelente gracias a la gran apertura de las puertas, y a que al tener altura, no hay que agacharse para subirse, sino simplemente sentarse. La posición de manejo es cómoda y con excelente visibilidad hacia todos los ángulos, debido a su gran superficie acristalada.


Adelante los pasajeros se sienten con mucho espacio. Y aunque para muchas personas el freno de mano puede estar muy abajo, termina siendo cómodo para las mujeres, pues deja un seguro espacio para guardar la cartera. A eso se suman portaobjetos repartidos por todos lados.


El C3 Picasso tiene tres diferentes texturas de plásticos, todos de gran calidad, y terminaciones acordes con el precio. Otra cosa notable es la disposición del panel de instrumentos, situado en el centro del vehículo, de fácil lectura y muy cómodo.


En Chile, el C3 Picasso está disponible con un motor bencinero 1.4 y el turbodiésel 1.6 de 92 caballos, asociado a caja mecánica de cinco velocidades. Este fue el que probamos.


Se trata de un buen motor petrolero, que no presenta vibraciones ni ruidos molestos cuando se acelera. Tampoco se percibe el turbolag, aunque el bloque comienza a empujar con fuerza a partir de las 1.400 rpm, lo que lo hace muy agradable en ciudad, sobre todo cuando hay mucho tráfico. Como buen motor diésel de nueva generación, su consumo es muy bueno, superior a los 13,5 km/litro en ciudad.


La caja se siente firme y engrana bien, mientras que lo más débil es la dirección, muy asistida y sin tacto. Pero claro, es un modelo de ciudad, no un deportivo. Por esto mismo, es un auto enfocado en el confort, con una suspensión típica de Citroën, suave y muy capaz en las irregularidades. A cambio, en aceleraciones y frenadas bruscas, tiende a cabecear, y en los cambios bruscos de dirección tiende a balancearse, algo que también se explica por su mayor altura.


En definitiva, el Citroën C3 Picasso tiene un diseño simpático, un habitáculo funcional, y un manejo entretenido.

Fuente: La Tercera


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