Chevrolet Spark GTK

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Un atractivo modelo que llega a impactar a los urbanos

Chevrolet ya vende la nueva generación del Spark, un estilizado y juvenil citycar que convivirá con su antecesor, pero que apuntará a otro tipo de clientes. Es bello y agresivo, está bien construido y tiene un andar sobresaliente.

Definitivamente, el segmento de los autos urbanos o citycars ha cambiado de pelo en Chile. Diríamos que nos estamos europeizando, y eso es una muy buena noticia.
Debido a las características de nuestro mercado y la todavía baja tasa de motorización que hay en Chile, subcompactos de bajo precio y que sirven para acceder al primer auto seguirán habiendo.

La gracia es que desde hace un tiempo, también están llegando otros modelos que apuntan a satisfacer a clientes exigentes, que más que precio buscan un modelo pequeño y maniobrable en ciudades congestionadas.

Entre los primeros están el Peugeot 107, Citroën C1 y Kia Morning.
Luego arribaron el Hyundai i10 y el Suzuki Celerio. Y hoy, con bombos, platillos y un buen precio arriba el Chevrolet Spark GT, la tercera generación del clásico subcompacto producido por GM Daewoo en Corea.

Por lo pronto, no hay nada en común entre el viejo Spark y el nuevo. Nada, salvo el nombre. El primero, que seguirá en venta como auto de entrada a la gama Chevrolet, tiene un formato ovoide, tipo monovolumen, y líneas anticuadas y estéticamente poco atractivas.

El segundo ofrece un formato de hatchback clásico, con un diseño muy agresivo, líneas marcas a cincel por todo su contorno, y un estilo eminentemente juvenil.

En el frontal destaca la ya clásica parrilla pentagonal con la barra cruzada y el logo en el centro, y unos inmensos focos diagonales que prácticamente se unen al pilar A.

Visto lateralmente, hay una continuidad lineal entre capó y parabrisas, lo que le da un estilo deportivo, realzado por las marcadas nervaduras en las puertas y unos anchos pasos de rueda delanteros.
Digamos que son trazos poco habituales para un subcompacto.

Ya adentro del Spark se aprecia un habitáculo de mayor tamaño y muy bien construido. Sobre lo primero, hay espacio para cuatro ocupantes adultos, gracias a que la línea del techo se extiende recta hasta pasado el espacio para las cabezas. Puede que las rodillas topen en los asientos delanteros, pero tampoco hay que pedirle milagros a un coche de 3,64 metros de largo y 2,37 metros entre los ejes.

Obviamente que la maleta es pequeña, aunque con orden pueden caber no pocas cosas.
Mejor son las plazas delanteras y lo que ofrece el Spark. Los asientos son muy cómodos y la posición de manejo se encuentra fácilmente. El único pero es que se extraña un lugar donde reposar el pie izquierdo cuando no se usa el embrague.

La visibilidad es, en general, buena, y la funcionalidad del habitáculo es indesmentible. Hay un velocímetro analógico y un tacómetro digital, al que cuesta acostumbrarse por el tamaño de sus dígitos. Al centro luce una consola vertical muy bien diseñada, con perillas grande y botones muy vistosos, y que de noche se ilumina con un tono verdoso muy atractivo.

Más impresionante es la calidad de los materiales y terminaciones, ambos impecables.
Citadino puro

Si el diseño y calidad de construcción es sobresaliente, lo es todavía más la calidad de rodado que ofrece.

Tiene un motor de cuatro cilindros, 1.2 litro y 81 caballos, asociado a una buena caja mecánica de cinco velocidades. Este conjunto funciona bien para un auto de este tamaño y peso, se siente ágil y con mucha vivacidad, lo que lo hace especialmente óptimo para utilizarlo en la ciudad.

La respuesta del motor es rápida, aunque su mejor régimen de giro es alrededor de las 3.000 vueltas. Y el crucero se alcanza casi a 4.000, sin embargo, es muy silencioso de funcionamiento y no vibra.

La dirección es asistida y tiene tacto, es rápida de reacción y ofrece un radio de giro corto, de no más de 10 metros, lo que ratifica su concepción urbana. Y en cuanto a dinámica, sorprende que un compacto con el eje posterior colgante no pierda tanto aplomo cuando transita por pavimentos con baches. Es un punto notable.

En definitiva, el Spark GT apunta a clientes jóvenes, que valoran el diseño y un andar más que correcto.

Dos versiones

El Spark GT se vende con o sin aire, opción agrega doble airbag y frenos ABS.
81 caballos tiene el motor 1.2 litro del Spark GT, casi 15Hp más que sus rivales.

Detalles de un auto joven

Los marcadores mezclan un reloj analógico y una pantalla digital.
Las puertas traseras esconden las manillas en la parte superior.
En las plazas traseras hay altura, pero el ancho es sólo para dos.
La consola central es dominada por una gran perilla central.
La maleta no es grande, pero en este segmento ninguna lo es.

Fuente: La Tercera


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